Viu Nou Barris

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Sandalias, el verano en nuestros pies

2 de julio de 2018

Uno de los elementos estrella de la moda de verano son los zapatos, los cuales, más que en cualquier otro momento, asumen un papel clave para nuestro look, tanto, que en función de su diseño, forma o color son capaces de transformar y mejorar un conjunto de ropa entero o acabar de definir la imagen que queremos lucir durante estos meses de más calor. Elegir unos zapatos, sin embargo, no es lo mismo que elegir una camisa o unos pantalones, ... y va o debería ir, más allá de un tema de tendencias, estética o diseño. Y es que calzar los zapatos correctos es una cuestión de salud.

Los pies soportan nuestro cuerpo y por lo tanto todo nuestro peso; nos proporcionan equilibrio y estabilidad; absorben la fuerza que se genera cuando andamos y corremos y aguantan todo el impacto de los saltos. Es por todo ello que hace falta que los cuidemos y les proporcionamos un calzado cómodo que los ayude a ejercer su función con garantías.

La comodidad. Aunque parezca una obviedad, el zapato se tiene que adaptar a nuestro pie, y no al revés. Los zapatos más cómodos, sean abiertos, cerrados, sandalias, deportivos,... son los que presentan un diseño anatómico, un poco de talón y una buena sujeción del pie.

La talla correcta. Para calcular la medida adecuada del zapato, la mejor opción, sin ningún tipo de duda, es probarlos. Aún y así y como orientación, podemos calcular el número que necesitamos en los zapatos de marcas que utilizan el sistema de tallas europeo, multiplicando la medida del pie por 1,5cm, siguiendo la norma UNE 59850:1998 de Aenor, en la que se indica que 1 cm equivale a 1,5 tallas. Al resultado deberemos sumar entre 0,7 y 1 cm más, teniendo en cuenta que cuando andamos el pie se estira al pisar el suelo.

Además de la longitud, hará falta que nos aseguramos que la anchura del zapato nos resulta, también cómoda. Apretar y sujetar no es el mismo....

La suela. A pesar de que a priori, los zapatos totalmente planos puedan parecernos la opción más cómodo, no lo son, si nuestra intención es utilizarlos durando mucho tiempo seguido. Las suelas muy muy planas, sin ningún tipo de forma anatómica, no amortiguan y no nos aíslan de las irregularidades del terreno. Esto a la larga nos puede provocar lesiones articulares, fibrilares y musculares en el pie, tobillo, gemelos, … por lo cual se recomienda el uso de este tipo de calzado de forma puntual.

Los tacones. No tienen que ser muy altos para no obligar al pie a mantenerse en una posición antinatural, pero sí bastante anchos para asegurarnos estabilidad. Según un estudio del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV), la altura más recomendable para garantizar un reparto equilibrado del peso entre la parte anterior y posterior del pie es el tacón de 2 cm. A medida que se va aumentando esta altura, va incrementando la presión en la parte delantera del pie.

Los materiales. Además de la calidad de la ergonomía del zapato, los materiales utilizados para su fabricación son básicos para asegurar la mejor pieza para nuestros pies. Estos materiales deberán ser flexibles, resistentes y sobre todo, en el caso de los zapatos de verano, ligeros y transpirables, para evitar problemas de sudor y hongos en los pies. Es básico, además, que tengan un buen acabado, tanto interior como exterior, para evitar heridas.

Las sandalias. En las sandalias las tiras son un recurso básico de su diseño y que hay que tener en cuenta. Estas tienen que estar fabricadas con un material adecuado y tener un diseño que no hiera los pies. Para ser cómodas, en las sandalias hace falta que el talón y el tobillo queden muy sujetos.

Los diseños con la suela de punta redonda ofrecen más espacio a los dedos.

Si tenemos previsto andar con las sandalias o cualquier otro calzado cerca de la piscina, lo más recomendable para evitar accidentes, ess comprar modelos con suela antideslizante.

Las chancletas. Este tipo de calzado está pensado para la playa o la piscina, aunque en los últimos años se ha incrementado su uso fuera de estos espacios. Ahora bien, hay que saber que el pie sufre anatómicamente cuando tiene que andar distancias largas sin una sujeción adecuada y con un calzado que no le proporciona la firmeza adecuada al terreno por donde se mueve. Por lo que según las circunstancias, no serán la mejor opción.

Calzado para viajar. Una de las principales actividades durante los viajes son las largas caminatas descubriendo rincones y rinconcitos. Para disfrutar de ello, nada mejor que un buen calzado.

  • Si hacemos turismo urbano, una buena opción son unas zapatillas deportivas transpirables y ligeras. Para evitar sorpresas, si hacemos la compra con antelación, tendremos tiempo de acostumbrar al pie al zapato y así evitaremos posibles heridas por fricción durante nuestras “pateadas”.
  • Si vamos a la montaña, hace falta que nos hagamos con un calzado especializado para este medio, que proteja el pie y que amortigüe el impacto al andar sobre terrenos irregulares. A menudo la talla de este tipo de calzado no corresponde con la de los zapatos convencionales, por lo cual, deberemos que probar bien las botas antes de comprarlas.
  • Para la playa, las sandalias y los zapatos más abiertos, siempre muy sujetos al pie.

En las zapaterías del territorio de Viu Nou Barris encontraréis una amplia oferta de zapatos para este verano y también el consejo de los profesionales para acertar en vuestra elección. Si queréis ir cómodos y a la moda, no os lo penséis más, ¡os esperan en las zapaterías de Viu Nou Barris!

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