Viu Nou Barris

Viu Nou Barris

Ópticas, la mejor garantía para nuestros ojos

11 de diciembre de 2017

Uno de los accesorios más universales son las gafas. Para muchos su uso es imprescindible para ver bien, contribuyendo, de forma importante, a la mejora de su calidad de vida. Para otros, llevar gafas es una cuestión de prevención contra los rayos del solo, por ejemplo, el polvo o el exceso de luz.

Sea como fuere, lo que tenemos que tener claro es que los cristales de las gafas es imprescindible que sean no sólo de calidad óptica, sino que se adapten, también, a nuestra fisiología – no tenemos la misma distancia de centros pupilares ni de altura pupilar entre el ojo derecho y el ojo izquierdo, ni mucho menos que la del resto de las personas-; y que en el caso de utilizar las gafas como complemento sanitario para la compensación de defectos de visión, estos cristales hayan sido diseñados, específicamente, para nuestros ojos.

Del mismo modo, los cristales tienen que incorporar tratamientos anti-reflectores y un filtro adecuado para nuestras necesidades. Estos filtros se diferencian por su poder de transmisión de luz visible, utilizándose para diferenciarlos una categorización del 0 al 4, según el grado de esta capacidad.

Las gafas de visión normal, por ejemplo, utilizan filtros de la categoría 0, con una transmisión de la luz entre un 80 y un 100%, mientras que los filtros del número 1 son utilizados para gafas también convencionales, de uso diario, dirigidas a personas con una sensibilidad más alta a la luz. Estos filtros pretenden mitigar ligeramente las molestias por la luminosidad exterior, sin que sea su capacidad de filtración suficiente para ser utilizados a pleno solo-. Las lentes con filtros de la categoría, 2, son más oscuros, y están pensados para utilizarse en el exterior con luminosidad mediana.

Los cristales con filtro del número 3, por su parte, corresponden al de la mayoría de cristales utilizados en las gafas de sol que podemos encontrar en las ópticas. Con una transmisión entre un 8 y un 18% de la luz, son cristales de color más oscuro, diseñados  para la protección solar de nuestros ojos en circunstancias a pleno sol. Para casos más extremos, como la alta montaña o el desierto, existen cristales con filtro número 4, los más oscuros de todos.

Visitar a un profesional óptico nos puede ayudar y, sobre todo, hacer muy sencillo la elección de nuestra gafa. Ellos dominan todos los parámetros indicados y nos podrán recomendar, según nuestras necesidades de visión, el tipo de cristales que más convenga a nuestros ojos. Del mismo modo, nos pueden aconsejar sobre el tipo de montura más adecuado para estos cristales. Justo en este punto, entra en juego, también, la moda visual, una tendencia que ha ganado protagonismo en los últimos años y que, sin ánimo de banalizar la importancia de este instrumento óptico, ha conseguido convertir la gafa en un elemento de moda más, contribuyendo su diseño a definir nuestro propio estilo.

En este sentido y como pautas universales, los estilistas recomiendan, por ejemplo, a las personas con caras redondas, utilizar gafas de esta misma forma para acentuar la forma de la cara o todo el contrario, de forma geométrica o rectangulares para disminuir este efecto. Del mismo modo, para las caras cuadradas, la acentuación de la forma del rostro se consigue con monturas de este último tipo y el efecto contrario con las monturas de forma redondeada. Para las caras más ovaladas, prácticamente cualquier tipo de diseño de gafa es un acierto, igual que lo es visitar a un profesional óptico para recibir asesoramiento en todos estos aspectos y acertar, así, y con garantías, la mejor gafa para nuestros ojos, aquella que nos asegure una visión óptima y un look espectacular.

Cargando...
x
X