Viu Nou Barris

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Cinco tips para disfrutar de un buen café

15 de marzo de 2019

El café es, sin tener en cuenta el agua, la segunda bebida más consumida en el mundo, por detrás solo del té. Cada día nos bebemos más de 2.000 millones de tazas de esta aromática bebida que tiene su origen en Etiopía y que hoy en día se cultiva en más de 80 países. Nuestro país tiene uno de los consumos per cápita más bajos de Europa, poco más de 4 kg/persona/año (Finlandia, 12 kg/persona/año), aunque somos pocos los que no empiezan el día con un café en la mano. ¿Cuáles son las claves para conseguir una buena taza de café?

  • Arábica o Robusta. Las dos principales especies de café que se comercializan en el mundo son la Arábica y la Robusta. La primera es considerada la especie más fina y que ofrece mejores calidades de bebida, con mejor cuerpo, aroma y sabor. Además, el contenido medio de cafeína de los cafés arábicas es del 1,2%, casi la mitad del que tienen los cafés robustas, los cuales resultan menos refinados en taza, con sabores más fuertes, menos aromáticos y con notas amargas. Normalmente, los robustas son cafés que se utilizan para hacer mezclas para hostelería y para tostar torrefacto.
  • Mezcla o Natural. Los paquetes de café etiquetados como "naturales" nos indican que su contenido es únicamente café verde tostado sin ningún tipo de ingrediente adicional. Este café verde puede ser Arábica o Robusta, de un solo origen o de varios y como que no se le añade ningún extra durante el tueste, preserva las características naturales de todos los granos -dulzura, acidez, cuerpo, aroma... -. Por el contrario, los paquetes que están señalizados como "mezcla" contienen una combinación de granos naturales con torrefactos, el café que ha sido tostado con sacarosa o jarabe de glucosa el cual se carameliza durante el tueste, otorgando a la taza un sabor más fuerte, denso y amargo.
  • Molido o en grano. El café es un producto que pierde su aroma con rapidez y esto sucede de forma especial cuando el café se muele mucho tiempo antes de ser consumido. Por esa razón siempre que sea posible, los expertos recomiendan comprar el café en grano, molerlo en el momento o bien, si lo hemos comprado ya molido, aislarlo del aire.
  • Armario o nevera. Para asegurarnos la mínima pérdida de aroma de nuestro café, esté molido o no, hace falta que lo guardemos en recipientes con cierre hermético; en bolsas tipo “zip” o bien hagamos uso de pinzas específicas para cerrar envases con alimentos. Todo ello, lo podemos encontrar en las tiendas de alimentación, ferreterías y complementos para el hogar de Viu Nou Barris. Además, deberemos buscar un lugar fresco y aireado para guardar el café (las fuentes de calor son contraproducentes). La nevera puede ser una solución, pero siempre que el café esté bien cerrado, pues se trata, también, de un producto con una gran capacidad de absorber los aromas y seguro que no querremos una tasa de café con sabor ¡a sardinas!
  • El agua. Una taza de café es, según el tipo de preparación, entre un 90 y un 97% agua y por tanto, este ingrediente además del mismo café, tiene que ser de calidad si queremos degustar un buen café. Un agua correcta para preparar esta bebida es un agua fresca, pura e inodora con un pH entre 6,5 y 7,5, una dureza total entre 4° y 8° GH y una dureza carbonatada entre 3 y 6° KH. Si estáis interesados en conocer el tipo de agua que tenéis en casa, podéis consultar la web de Aguas de Barcelona y si necesitáis comprar un filtro para adaptarla mejor a vuestras necesidades, lo podéis hacer en las ferreterías y tiendas de electrodomésticos de Viu Nou Barris, donde os asesoran sobre la mejor solución.
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