Viu Nou Barris

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Carne a la brasa, en tres pasos

1 de noviembre de 2019

La carne a la brasa es una propuesta sencilla que resulta apetitosa para la mayoría de la gente. Preparar la carne a la parrilla contribuye a una dieta saludable, ya que nos permite cocinar sin aceite y mantiene mejor todos los nutrientes de la pieza. Además, al cocinarse a fuego lento, la carne mantiene toda su textura y jugosidad, y su sabor se enfatiza.

Para cocinar la carne a la brasa lo podemos hacer en las típicas barbacoas, sobre una parrilla en el fuego, adecuadamente dispuesta, o incluso en casa, con piezas como las barbacoas indoor, de las que hay modelos eléctricos y de gas.

Existen pocas reglas para preparar una barbacoa, aunque es cierto que tener en cuenta algunos temas claves, nos ayudarán a conseguir un mejor resultado.

  • La carne. Si queremos una buena carne a la brasa, lo primero que tenemos que asegurarnos es una carne de calidad. Esta puede ser de vaca, de cerdo, de pollo, de cordero... En el primer caso, funcionan muy bien las tiras de costillas, la aguja, el entrecot y también las hamburguesas, que podemos pedir que nos preparen en nuestra carnicería de confianza con la pieza de carne que más nos guste. En el caso del cerdo, las morcillas, la careta, la panceta, los pies y las elaboraciones como los chorizos crudos o la chistorra son ideales para cocinar a la brasa, igual que lo son el muslo y el contra muslo, en el caso del pollo. En cuanto al cordero, las costillas y las chuletas resultan ideales para la barbacoa. En este último caso, en el de las chuletas, igual que en el de cualquier otra carne cortada en lonchas, el corte no puede ser muy delgado, pues se cocinaría demasiado y entonces la pieza pierde su sabor.

    Por cierto, es importante atemperar la carne a temperatura ambiente justo antes de ponerla en la parrilla, así se cocinará mejor.
  • El combustible. Las barbacoas tradicionales pueden ser de carbón o de leña. En ambos casos lo que debemos conseguir es una brasa de color blanquecino o grisáceo, sin llama. Para llegar a este punto, el carbón tarda unos 45-55 minutos y la leña, según el grosor de las piezas y el tipo de madera, tranquilamente el doble.

    Una vez tenemos la brasa es muy importante, también, mantener una distancia correcta entre esta y la carne para que se cocine correctamente y las piezas queden suculentas, sin quemarse. Como promedio podríamos marca los 10 cm, aunque en el caso de determinados cortes de cerdo, necesitaremos separar algo más la parrilla de las brasas, a unos 15 cm aproximadamente. Hay barbacoas con más de un piso, lo que nos puede ayudar a regular estas alturas y a cocinar más de un tipo de carne a la vez.

    ¡Ah! Y si queréis hacer caso a los expertos, no es conveniente añadir carbón o madera cuando la carne ya está en la barbacoa, o corremos el riesgo de carbonizarla.
  • Orden en la parrilla. Una de las cosas que más gustan de las barbacoas es la variedad de carnes que podemos preparar. Es por este motivo que si queremos conseguir un buen resultado, tenemos que tener en cuenta que no todas las carnes necesitan el mismo tiempo de cocción y que las prisas no son una opción en este tipo de preparación. Así, y en función de la carne que queramos servir primero, tendremos que ordenar su turno de entrada en la parrilla. Los choricitos, las salchichas o las morcillas, por ejemplo, son las carnes que se cocinan más deprisa. Les siguen el pollo, el cordero y preparaciones como las brochetas, mientras que las piezas más grandes, como los entrecots, son las que necesitarán más tiempo.

    Una vez tengamos nuestra carne al punto que más nos guste, podemos sacarla de la barbacoa y acompañarla de un buen alioli e incluso de unas cuántas verduras que también podemos cocinar a la brasa. Las carnicerías y charcuterías de Viu Nou Barris tienen la mejor selección de carnes para preparar deliciosas barbacoas. Acercaos y dejar que os asesoren. ¡El resultado, seguro, estará para chuparse los dedos!
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